lunes 15 de noviembre de 2010

Nueva temporada.

(...) Lo que nos queda es aquello que se considera reminiscencia de un recuerdo. Una noche de fuego y caos, el humo rojizo de una bomba que jamás llegó a ser peligrosa, las palabras no dichas en conversaciones al amparo de la noche, cosas raras por doquier, hechas corpóreas en forma de experiencias cercanas a la muerte...


Lo que nos queda es escoger qué creer, nada de lo ocurrido fue real, nada de lo que vivimos tuvo repercusión más allá de ese rincón inabarcable que es la memoria, nada de lo que dicen los periódicos es más cierto que lo que vislumbramos...


Lo que nos queda es elegir si el mundo es gris, como tratamos de convencernos ahogando nuestras saladas lágrimas en una sucia almohada que nos resignamos a lavar por higiene, o tratar de colorearlo con nuestra mente, con nuestra forma de ver las cosas.


Porque, todos lo sabéis, no hay poder mayor que el de nuestra propia alma, nuestro propio corazón, nuestra mente. La palabra es tan peligrosa como hace décadas, en las que una palabra movilizaba radicales de gloriosos ideales apoyados con la, siniestra siempre, hoja de una espada. Ahí es donde radica todo.


Palabras. Frases. Ideas.


Realidad. Esa es la verdadera realidad: "Quizás nada es real" Y si nada es real... ¿por qué temer hacer lo imposible? ¿por qué agachar la cabeza y renunciar a todo el conocimiento que a la larga es poder? ¿Por qué permanecer impasibles ante todo lo que nos rodea?


Hechos, me remitiréis a hechos, siempre lo hacen aquellos que se niegan a dar un paso adelante y tratan de permanecer entre esa masa gris y anodina, tratando de sobrevivir. La supervivencia no es tener un empleo de ocho a seis. Eso es un hecho. La supervivencia no es saber que llegas a casa para dormir y descansar, dispuesto a permanecer otras ocho horas en un empleo tranquilo. Eso es un hecho. La supervivencia no es saber que maduras con cada sintiendo que te falta algo: Tus propios sueños abandonados. Eso es un hecho.


La supervivencia es lo que habéis vivido. La supervivencia es estar en pie tras un disparo, una bomba, un ensayo clínico, un secuestro... La supervivencia no sería nada sin la misma esencia que tiene intrínseca: La propia vida.

Porque eso es lo que estáis olvidando: Vivir.


Vivir con tanta intensidad que cada segundo sea una gloriosa victoria ante quienes tratan de convenceros que mañana no seréis más que cadáveres carentes de emociones.


El enemigo es invisible, siempre lo fue, siempre lo será. Y sólo aquellos capaces de verlo pueden decidir qué prefieren: "Sobrevivir como míseras ovejas en un rebaño ignorante ante lo que les envuelve... O vivir plantando cara".


Si comprendes a qué me refiero, no estás sólo. Y, aunque parezca que eres único, hay más como tú. Hay personas que siguen buscando algo más, ya sea de su pasado, de su presente o del futuro que le reservan los dedos de un juguetón destino.


A tí, que lees esto:


Eres de los pocos que creen saber o que saben que creen... pero,

sea lo que sea que cruza tu mente al leer estas letras condenadas al olvido:

Eres una pequeña parte de una pequeña resistencia. Vive o sobrevive...


Pero no te rindas. "


1 Graznidos:

  1. Me encantan las nuevas temporadas porque todo se desestabiliza, un nuevo statu quo debe establecerse. Los insurgentes tendrán que pensar en planes B, las relaciones sentimentales se verán truncadas y los solitarios quizás encuentren una cama que no esté muy vacía.

    Todas estas cosas, como dices, no son más que hechos. Pero esos hechos triviales muchas veces cautivan, enganchan a la audiencia interna que todos llevamos dentro y hace que no te aburras con tu propia vida.

    Sí, estamos en una temporada nueva. Y curiosamente y contra todo pronóstico tú nombre sigue apareciendo en los créditos iniciales. Cúrrate las tramas. No dejes que cambien de canal porque creo que todavía tenemos mucho que contar ¿no?


    Little bye

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