Había compartido medio de transporte barato conmigo, no habíamos cruzado palabras, ya que las posiciones que nos pertenecían en ese viaje estaban distantes, y ni siquiera la única parada para descansar sirvió de mucho: Yo era fumador, él no. Yo me quedé en la puerta del área de servicio y él entró por un café.
Pero sin embargo, pude contemplar como su abrigo ondeaba con el soplido del viento, y cómo su flequillo se rebelaba ante el hijo del dios Eolo como si tuviera vida propia. Sus ojos eran grises y su aspecto asemejaba el de alguien que se cuidaba físicamente.
Ni siquiera en ese momento reparé demasiado en él. No era de mi incumbencia. Sin embargo, cuando recogía mi equipaje, una mochila naranja y negra de senderista, él bajó y se produjo “ese momento”.
Un repiqueteo de pasos a mi izquierda y alguien que se escabullía antes de que pudiera verla. Saltó entre sus brazos, y pude comprobar como entre los brazos de ese compañero de viaje, una chica era estrechada y besada. Cabello negro como alas de cuervo, chaqueta roja, vaqueros... era atractiva, mucho. Pero a él no creo que le importara que demasiados viajeros comenzaran a mirar con escaso disimulo las curvas de la muchacha. Estaba perdido entre los brazos de la chica, que también lo abrazaba entre sus piernas. Tenía los ojos entrecerrados y susurraba algo con una cálida sonrisa en sus labios. ¿Cuánto tiempo habrán estado esperando reencontrarse? ¿Cuántas veces habrá soñado decirse esas palabras y poder abrazarse de nuevo?
Me sorprendí sonriendo ante la escena, encendí un cigarrillo, y decidí escribir algún día sobre ellos. Era el mínimo precio que costaba mi sonrisa.
y escribiste bien sobre ellos.
ResponderSuprimirsaludos del otro lado dl charco
Veca
Bonita historia, cuantas veces pasas y no te das ni cuenta de lo que hace la gente que hay a tu alrededor.
ResponderSuprimirBesos
Y pagaste con creces el valor de la sonrisa; como sólo tú sabes hacerlo: la poesía justa mezclada con la sencillez misma de la vida.
ResponderSuprimirY cuántas veces soñamos con encontrar algo así... (yo, por lo menos) y cuando lo encontramos, con conseguirlo...
Un beso, poeta de calle.
...me gusta... mucho.
ResponderSuprimirUn beso viento.
S.
MAD